Alquimia y Catedrales Góticas

ALQUIMIA Y CATEDRALES GÓTICAS

Todo en la naturaleza tiene su aspecto externo e interno, visible y oculto, exotérico y esotérico;

Así también sucede con la Alquimia, en su forma externa dio origen a la química moderna y en la interna o esotérica  ha seguido tan oculta e indescifrable como en la Edad Media.

El V.M. nos afirma que los dos pilares del conocimiento, de la Gnosis, se encuentran en la Cábala y la Alquimia, así que, no se puede entender una sin la otra

La Alquimia es la ciencia que estudia la transmutación de los metales pesados (plomo) en Oro; “Nos enseña a transmutar el plomo de la personalidad, en el oro vivísimo del espíritu”.

La palabra Gótica: proviene de “Arte Gótico”  este a su vez forma “argotico”, “argot”. “La catedral es una obra de argot”   

La palabra argot de acuerdo al diccionario nos dice –“Una lengua particular de todos los individuos que tiene interés en comunicar sus pensamientos sin ser comprendidos por los que les rodean”-  en otras palabras diremos –“Hablar sin que entiendan los profanos”- 

Las Catedrales Góticas son un santuario que no debe verse como una obra, sino como un trabajo de inspiración e imaginación del alquimista.

La Catedral aparece como una enciclopedia muy completa y siempre viva de todos los conocimientos medievales. Estas esfinges de piedra son pues, educadoras, iniciadoras primordiales.

La palabra Catedral  la podemos describir como una –“Cátedra o Enseñanza superior para el Alma”

Como hemos venido mencionando la catedral como enciclopedia viene a enseñarnos EL MAGNUS OPUS (LA GRAN OBRA), -“El camino que ha de conducirnos a la liberación final”-

 

•DESCRIPCIÓN GENERAL DE LA CATEDRAL 

Entre los motivos más frecuentemente empleados convienen citar los laberintos que se trazaban en el suelo, en el punto de intersección de la nave  y el crucero. Algunos se componen de toda una serie de círculos concéntricos  que se repliegan unos en otros con infinita variedad. En el centro de esta figura véase antaño combate  de Teseo contra el Minotauro.

La mitología Griega cuenta que Teseo llegó a Creta,  la princesa Ariadna se enamoró de él y le ayudarlo a derrotar a su hermano (el Minotauro) a cambio de que se la llevara con él de vuelta a Atenas y la convirtiera en su esposa. La ayuda de Ariadna consistió en dar a Teseo un hilo que éste ató por uno de los extremos a la puerta del laberinto. Así Teseo entró en el laberinto hasta encontrarse con el Minotauro, al que dio muerte a puñetazos. A continuación recogió el hilo y así pudo salir del laberinto e inmediatamente, acompañado por el resto de atenienses y por Ariadna, embarcó de vuelta a Atenas, tras hundir los barcos cretenses para impedir una posible persecución.

-La imagen del  laberinto se nos presenta, pues, como emblemática del trabajo entero de la Obra- En el cual se encuentran dos dificultades: 1.- La del camino que hay que seguir para llegar al centro, donde se libra el rudo combate entre las dos naturalezas. 2.- Y la  del otro camino que debe enfilar para salir de aquel.  

Nosotros necesitamos, como Teseo, el hilo de Ariadna para salir de aquel laberinto misterioso, obviamente hay que entrar y salir de este laberinto. En el centro se encontraba siempre el Minotauro. Teseo logró vencerlo (he allí la tradición griega).

Nosotros también necesitamos vencerlo, necesitamos destruir el “ego” animal.

Para llegar al centro del laberinto, donde está el Minotauro, hay que luchar muchísimo. Hay innumerables teorías, escuelas de toda especie, organizaciones de todo tipo. Unas dicen que el camino es por allá, otras que por aquí, otras que por acullá, y nosotros debemos orientarnos en medio de ese gran laberinto de teorías y de conceptos antitéticos, si es que queremos, en verdad, llegar hasta el centro viviente del mismo, porque es precisamente en el centro donde podemos hallar al Minotauro. Cuando uno ha  logrado llegar al centro del laberinto, tiene que ingeniárselas, para salir de él.

Teseo mediante un hilo misterioso (el hilo de Ariadna), logró salir de ese extraño laberinto.

¿Cuál es ese hilo de Ariadna, que salva el Alma, que le permite salir de ese laberinto para llegar hasta su Real Ser Interior?

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Mucho se ha hablado sobre el particular; los grandes alquimistas pensaban que era la Piedra Filosofal. Nosotros estamos de acuerdo con eso, pero vamos un poquito más lejos, de acuerdo con nuestras disquisiciones, pues, es verdad que la Piedra Filosofal está simbolizada en la Catedral de Notre Dame de París por Lucifer; ahora comprenderemos por qué la Piedra Filosofal está en el sexo mismo. Entonces descubrimos en el sexo a Lucifer.

Es Lucifer, pues, el “Hilo de Ariadna” que ha de conducirnos hasta la liberación final. Esto parece algo así, dijéramos, como antitético o paradójico, porque todos han conceptuado que Lucifer (el Diablo, Satanás) es el mal. Necesitamos de la autorreflexión evidente, si es que queremos ahondar en el Gran Arcano. Ese Lucifer que encontramos en el sexo, es la Piedra Viva, “cabecera del ángulo”, la Piedra Maestra, la “piedrecita del rincón” (en la Catedral de Notre Dame de París), la Piedra de la Verdad. Ahondar un poco en estos misterios, es indispensable cuando se trata de conocer el “Hilo de Ariadna”…

 

•INICIACIÓN GNÓSTICA-ROSACRUZ

En los famosos Santuarios Sagrados de los auténticos gnósticos-rosacruces, esoteristas de la Edad Media: cuando el neófito era conducido hasta el centro del Lumisial, llevaba los ojos vendados; alguien le arrancaba la venda y entonces el neófito, atónito y perplejo, contemplaba una figura insólita. Allí estaba, ante su presencia, el Macho Cabrío de Méndez (figura extraña), el Diablo. En su frente lucían los cuernos, sobre su cabeza una antorcha de fuego…, sin embargo, algo indicaba que se trataba de un símbolo. En el Lumisial de la Iniciación, el neófito se hallaba ante la figura de Tiphón Baphometo, la terrible figura del Arcano 15 de la Kábala: la antorcha, ardiendo sobre su cabeza, brillaba, además, la Estrella Flamígera de las cinco puntas, con el ángulo superior hacia arriba y los dos ángulos inferiores hacia abajo, nos indica que no se trataba de una figura tenebrosa. 

Se le ordenaba al neófito, besar el trasero del Diablo. Si el neófito desobedecía, se le ponía otra vez la venda y se le sacaba por una puerta secreta; todo esto sucedía a la medianoche; jamás el neófito sabría por donde habría entrado ni por donde había salido, porque los Iniciados se reunían siempre a la medianoche, teniendo sumo cuidado de no ser víctimas de la Inquisición. Mas si el neófito obedecía, entonces en aquel cubo, sobre el cual estaba sentada la figura del Baphometo, se abría una puerta. Por allí salía una Isis que recibía al Iniciado con los brazos abiertos, dándole, enseguida, un ósculo santo en la frente. Desde ese momento aquel neófito era un nuevo hermano, Iniciado de la Orden

Ahora entenderán ustedes por qué el Tiphon Baphometo, el Macho Cabrio de Méndez, representa a la Piedra Filosofal, al sexo. Es con esa fuerza tremenda que hay que trabajar.

El macho cabrío de representa a la fuerza sexual, más también al Diablo, pero ese Diablo o Lucifer, es la misma potencia viril que debidamente transmutada, nos permite la autorealización íntima del Ser. Por eso se ha dicho que “Lucifer es el príncipe de los Cielos, de la Tierra y de los Infiernos”

•ESTRUCTURA EN FORMA DE CRUZ – CRISOL

En las antiguas catedrales góticas todo esto estaba previsto. Hasta la planta de los templos estaba organizada en forma de cruz, y esto nos recuerda a la “crucis”, “crux”, “crisol”, etc. Ya sabemos que el palo vertical de la cruz es masculino y que el horizontal es femenino. En el cruce de ambos se halla la clave de todos los misterios. El cruce de ambos es el “crisol” de los alquimistas medievales, en el cual hay que “cocer” y “recocer” y volver a “cocer” la materia prima de la Gran Obra. Esa “materia prima” es el esperma sagrado, que transformado se convierte en energía. Es con esa sutilísima energía con la que podemos nosotros abrir un “chacra”, despertar todos los poderes ocultos, mágicos, crear los cuerpos existenciales superiores del Ser, etc. Esto es bastante importante, bastante interesante.

La cruz, en sí misma, es un símbolo sexual. En la cruz está el lingam-yoni del Gran Arcano.

•TRES PURIFICACIONES

En los dos maderos atravesados de la cruz están las huellas de los tres clavos. Esos tres clavos, si bien es cierto que permiten abrir los estigmas del Iniciado (chacras), también simbolizan, en sí mismos, las tres purificaciones del Cristo en substancia; he ahí  otro misterio trascendental.

(explicación de las tres purificaciones)

PEDRO LA PIEDRA

Pedro el más amado discípulo de nuestro Señor el Cristo, tiene como evangelio el Gran Arcano, el evangelio del sexo.

Por eso fue que Jesús le llamó “Petrus” (piedra): “Tu eres Piedra y sobre esa Piedra edificaré mi Iglesia”. Es pues, el sexo, la Piedra básica, la Piedra Cúbica, la Piedra Filosofal que nosotros debemos cincelar (la Piedra bruta, en sí misma), es Lucifer. Ya cincelada es nuestro Logoi Interior. El Arché de los griegos

Autor: Israel López | Basado en la obra del V.M. Samael AunWeor del Libro "Cristianismo Esotérico Gnostico" ,  "El misterio de las catedrales" de Fulcanelli

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